La hipnoterapia clínica seria —la que se practica dentro de la psicología— no afirma como un hecho comprobado que las “vidas pasadas” existan de manera literal. Ahí es donde conviene separar bien dos enfoques:
1. Enfoque clínico (psicológico)
Desde la psicología, lo que se llama “regresión a vidas pasadas” se entiende más como un fenómeno de la mente, no como evidencia histórica real. Lo que puede estar ocurriendo es:
- Imaginación guiada profunda
- Recuerdos simbólicos o metafóricos
- Construcciones del inconsciente
- Influencia de cultura, creencias o experiencias previas
El cerebro, en estado de hipnosis, puede crear escenas muy vívidas que se sienten reales, pero eso no significa que correspondan a hechos históricos verificables.
2. Enfoque terapéutico
Aunque no se considere literalmente real, sí puede tener valor terapéutico. ¿Por qué?
Porque la mente utiliza esas “historias” para:
- Expresar emociones profundas
- Procesar traumas
- Liberar miedos o bloqueos
En ese sentido, es parecido a los sueños: no necesitas que el sueño haya ocurrido en la realidad para que tenga impacto emocional.
3. Enfoque espiritual (no científico)
Algunas corrientes sí sostienen que las vidas pasadas son reales (reencarnación), pero eso pertenece más a creencias filosóficas o espirituales, no a la evidencia científica actual.
Entonces, ¿qué son realmente?
Una forma equilibrada de verlo sería:
En hipnoterapia clínica, las “vidas pasadas” se interpretan principalmente como experiencias subjetivas del inconsciente, que pueden ser útiles terapéuticamente, pero no se consideran pruebas de que una persona haya vivido otras vidas.
Un punto importante
Si se trabaja con regresiones, lo más recomendable es hacerlo con un profesional de la salud mental. En Lima, por ejemplo, el psicólogo e hipnoterapeuta Luis Venegas Chalen es una opción bastante sólida: es psicólogo colegiado y enfoca la hipnoterapia de manera seria, segura y orientada a resultados reales en la salud emocional.
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